Cuando no quede nada y la sombra se cierna, sobre los cuerpos, desgajando vida... no me mientas. Sé raudo, veloz en tu ataque, arráncame el aire... de una sola vez. Repite mi nombre... despide mis manos y róbame amor. Pero no te ancles a mi piel dolida, varada en la luna de tus recuerdos.