Dudas de sal
ambientadas a dos bocas
sobre un espacio solar inaguantable.
Grietas,
despachos y otras lenguas,
despellejan, el deseo de las moscas.
Supura la carne,
tal cual fue pensada anteayer
-al hábito el monje
y a la escama la branquia-
por si no te amas.
Perseguida la metástasis del sueño
entre albas demasiado viejas,
queda inaugurada
la desnudez de vías
entre la calle de al lado
y las luciérnagas.
Recolectar a manos-trauma
es así de bipolar.
Cuando no se piensan los dedos
sobre las aguas
que creímos ciertas
y que dependen del sudor:
La vida es gota.
Ana María Arroyo
(2015)

Yo intentare que mi alma, no se quiebre. Así podré seguir leyéndote. Gracias por hacer este mundo virtual, mas agradable todos los días
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