
Vengo a dejarte un anhelo
de piel y besos desnudos.
¡Y puedo escribir tanto!
De estas sombras que cuentan
las siluetas prohibidas
a través del deseo.
De estas paredes habitadas
por el sabor rotundo
de lentas caricias.
De cada habitación de mí
entreabierta sin más
a tu capricho.
De todos los rincones callados
guardando secretos
dilatados.
De pasión impaciente y roja
como el vino de la copa
que ama tus labios.
De celos tullidos y crueles
que matan mi calma
avivando fuegos.
De huellas alejadas del mundo
secretamente tatuadas
en mi cuello.
De esta tu casa, forjada...
en cada entraña de mi ser...
en cada curva dañina...
en cada suspiro construido...
-para ser tuya-
Visítame antes que la luna venga
a teñir de brillos mis lágrimas.
¡Puedo escribirte tanto...!
UN POQUITO MÁS CERCA DE DESNUDAR POR COMPLETO MI ALMA, RENDIDA AL CAPRICHO DEL VERSO.